Memoria
La ciudad es un organismo complejo dotado de capacidad auto organizativa que durante los años 80 se suponía que el perímetro continuo de la manzana era un rasgo regresivo, antiurbano y que su adecuada "ruptura" produciría una nueva vida urbana, abriendo a los peatones espacios llamados “semi-públicos”. Sin embargo, durante la primera década del siglo, los muros perimetrales de las manzanas los volvía impenetrables para lograr la intimidad. Pero eso no consiguió crear un espacio interior, sino limitar las visuales de una espacialidad que terminaba en el muro, más o menos disimulado por la vegetación. El conjunto de la manzana debe ser una masa crítica que, siendo solidaria con el contexto de las calles del barrio, constituye una nueva identidad propia, capaz de dar nuevo sentido a una localización y continuar la trama urbana. El lugar contiene rasgos: trazados de calles, plazas, fraccionamiento de la tierra, curvas de nivel, árboles, etc. Estos datos representan un importante sistema de referencias y de condicionantes en el proyecto. Si observamos estos "datos" que están latentes en el lugar tendremos las primeras herramientas para comenzar el diseño.